Hábitos Saludables.
Hábitos Saludables
Actividad física
Si se practica actividad física moderada en la vida diaria y en forma programada se puede mejorar de manera significativa la salud en todos sus aspectos, el bienestar y la calidad de vida. La actividad física regular se define como el ejercicio durante al menos 30 minutos en el día, todos los días de la semana con una intensidad moderada. Es una de las formas más sencillas de mejorar la salud y mantenerse sano. Estar en movimiento aumenta la energía y ayuda a reducir el estrés, las concentraciones altas de colesterol y la tensión arterial. También, disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, especialmente el de colon.
Algunas recomendaciones:
• Caminar como mínimo 30 minutos diarios (seguidos o fraccionados a lo largo del día).
• Antes de iniciar y al terminar la actividad, estirar para evitar lesiones y dolores musculares.
• Realizar actividad física, como actividades recreativas con movimiento, baile, gimnasia, gimnasia con aparatos, deportes recreativos, etc.
• Hacer pausas activas en el trabajo (en los minutos de descanso: salir a caminar, hacer ejercicios localizados o de flexibilidad, etc.).
• Moverse cada vez que sea posible (bajarse del colectivo unas cuadras antes; usar las escaleras; etc.)
• Realizar los quehaceres domésticos (barrer, pasear al perro, lavar el auto, cortar el pasto, etc.)
Alimentación saludable
Una alimentación saludable es la que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana. Está demostrado que una buena alimentación previene enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, osteoporosis, varios tipos de cáncer, etc. una alimentación saludable permite mejorar la calidad de vida en todas las edades.
Para vivir con salud es bueno:
• Comer con moderación e incluir alimentos variados en cada comida.
• Comer diariamente frutas y verduras de todo tipo y color.
• Consumir todos los días leche, yogures o quesos, en todas las edades.
• Comer una amplia variedad de carnes rojas y blancas, retirando la grasa visible.
• Preparar las comidas con aceite preferentemente crudo y evitar la grasa para cocinar.
• Disminuir los consumos de azúcar y sal.
• Consumir variedad de panes, cereales, pastas, harinas, féculas y legumbres.
• Tomar abundante cantidad de agua potable durante todo el día.
• Aprovechar el momento de las comidas para el encuentro y diálogo con otros.
Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas y evitarlo en niños, adolescentes, embarazadas y madres lactantes.
Reducir el consumo de Sal
Su comsumo en exceso puede producir retención de líquidos,aumento de la presión arterial e incremento del riesgo de sufrir enfermedades cardio y cerebrovasculares.
Para disminuir el consumo de sodio:
• Reemplazar la sal con hierbas aromáticas y condimentos naturales para resaltar el sabor de los alimentos.
• Sellar las carnes para retener ss jugos y sabor.
• Utilizar jugo de limón, vinagre, aceto balsámico, cebolla y ajoque contribuyen a otorgar sabor.
• Moderar el consumo de enlatados, embutidos, fiambres, caldos concentrados, productos de copetín, aderezos y quesos duros.
• Suprimir el uso del salero en la mesa. Reemplazarlo por elpimentero.
Dejar de fumar
El consumo de tabaco es la principal causa de enfermedad, discapacidad y muerte en el mundo. Se estima que la mitad de los fumadores muere de una enfermedad relacionada al consumo de tabaco y que viven en promedio 10-15 años menos que los no fumadores.
Las personas que dejan de fumar, a cualquier edad, tienen menos riesgo de morir por enfermedades asociadas con el tabaco que losque continúan fumando. Cuanto antes se deja de fumar, más beneficios se obtienen.
Comienzan a sentirse enseguida y se multiplican de manera progresiva:
• A los 20 minutos: disminuye la presión arterial.
• A las 12 horas: se normaliza el monóxido de carbono en sangre.
• Entre las 2 semanas y los 3 meses: mejora la circulación y la función pulmonar.
Entre el primer y el noveno mes: disminuye la tos y la falta de aire, disminuye el riesgo de infecciones.
• Al año: el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a la mitad, mejora la energía.
• A los 5 años: el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad y el riesgo de cáncer de cuello y de ACV se iguala al de un no fumador.
• A los 10 años: el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también disminuye el riesgo de
cáncer de laringe y de páncreas.
• A los 15 años: el riesgo de enfermedad coronaria es similar al de un no fumador.